| La organización
de la vida cotidiana en el Centro tiene como base la participación
de toda la comunidad escolar en la elaboración de reglas y
leyes que la regulan, y que deben ser consensuadas. Todos los niños(as),
en especial estos niños necesitan un mundo personal
y un entorno coherente, ordenado.
Desde la perspectiva
dinámica el funcionamiento Institucional en sus vertientes
educativa, reeducativa y terapéutica se concreta en los siguientes
puntos:
- Un marco
material y teórico, que siempre está presente y
que define el encuadre, la estructura material, el tiempo, el
lugar y las personas en sus funciones. El niño (y también
el adulto) tiene en cada momento su lugar de referencia, su grupo
de pertenencia y su tarea.
- Favorecer
la emergencia y expresión de conflictos, sean sanos o patológicos,
y que siempre están presentes pero que, si no se abordan,
dificultan la actividad común y el desarrollo afectivo
e intelectual de las personas implicadas en ellos.
- El movimiento
del conflicto, que se puede y debe modificar dentro del encuadre
y que es permitido por la propia estructura
- El nuevo
conflicto, que se crea y se incorpora en una forma nueva, más
madura, saludable y creativa.
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