Proyecto Educativo

El Colegio de Educación Especial “Stephane Lupasco” es una Cooperativa de Trabajo Asociado. Desde su origen ha escolarizado a niños/as con graves problemas de personalidad. Funciona como Centro Concertado desde 1986.

Actualmente el Colegio dispone de cinco unidades concertadas para alumnos con Trastornos Graves de la Personalidad y/o Conducta.

Nuestro objetivo  es la adaptación-integración de los niños a la sociedad  y al mundo escolar “normal”.

Pretendemos que la integración escolar y social de los alumnos se lleve a cabo en las mejores condiciones posibles, siempre con las miras puestas en que los niños, al llegar a la edad adulta, sean capaces de la mayor autonomía en su adaptación familiar, social y laboral dentro del entorno en el que viven.

Siendo nuestro punto de partida la personalidad descompensada, desestructurada o escindida, y como resultado la inadaptación, la organización del Centro pone en funcionamiento los siguientes recursos de forma simultánea, de manera que posibilitan a la persona-niño plantear sus conflictos en un encuadre global que le ayuda a resolverlos.

  • Educativos: Pone donde no hay.
  • Reeducativos: Pretende corregir errores…
  • Terapéuticos: Se constituye en elemento curativo de conflictos intra e interpersonales.

Pedagogía y Psicoterapia Institucional

Es nuestro marco teórico de referencia. Se trata de un conjunto de técnicas, métodos de trabajo y organización educativa que tiene en cuenta lo individual y lo social, ambas dimensiones interdependientes, inscritas en un medio más amplio, físico y humano.

La meta fundamental consiste en la resolución del conflicto en la medida en que éste es patológico, así como en la constitución y desarrollo del sujeto y del grupo como entidad unitaria. También es importante la consideración de la Institución, no sólo en su propia unidad y globalidad, sino además como una unidad más en el entramado de las Instituciones de la comunidad con las que forma una red educativa y asistencial.

Escolarización en el Centro

Actualmente el Centro Lupasco dispone de 5 unidades concertadas para Trastornos Graves de la Personalidad. El Centro realiza una función social en cuanto responde a un problema existente, siendo escasas las Instituciones que se ocupan específicamente de la infancia y adolescencia con trastornos graves de la personalidad.

El objetivo básico del servicio que presta el Centro no es ocuparse de las dificultades aisladas, sino integradas en el sujeto total: tratar la personalidad en su conjunto investigando e intentando dar respuesta a los obstáculos que impiden el desarrollo normal, es decir, sólido y equilibrado, para que en el menor tiempo posible vuelva a formar parte activa de la población “normal” en la medida de sus posibilidades.

Es importante que la relación con las familias sea muy fluida. Para ello se celebran entrevistas periódicas, a las que acude la familia, el tutor/a y el psicólogo del Centro y en las que se comenta la evolución de su hijo/a, se dan orientaciones a seguir o se tratan problemas que van surgiendo; en ellas puede estar presente el niño/a. También se pone a su disposición la tutoría para plantear dudas y preguntas relacionadas con temas más cotidianos y/o relativos más particularmente al proceso de aprendizaje.

En el ámbito más específicamente pedagógico, el Centro Lupasco promueve, a través de su organización interna y de las actividades que se desarrollan, los principios de igualdad, normalización, individualización y enseñanza personalizada, integración e inclusión social.

Para ello, se fomenta la participación de los alumnos y alumnas así como su formación en hábitos democráticos, se favorecen las relaciones con el entorno social, y se plantean todas las actividades en la línea de desarrollar habilidades sociales y prepararse para la vida adulta. De hecho, aunque sólo con los grupos mayores en edad y/o madurez se plantea como tal la “transición a la vida adulta”, puede decirse que los principios que guían esa transición se aplican a las actividades que se llevan a cabo con todos los alumnos, adaptándose a las características y posibilidades de cada uno.

Con el fin de conseguir dichos objetivos, la intervención con los distintos alumnos/as debe ajustarse, entre las distintas modalidades de escolarización, a la que cada caso requiera: total o combinada.